www.clavesdigital.com.ar

21.03

VILLA MARÍA, CÓRDOBA

02.01.2019 Columnista

Planificar el crecimiento

Planificar el crecimiento

La ciudad crece, pero lo hace  en el contexto de esfuerzos públicos y privados que no responden a un plan, un orden lógico y una mirada estratégica.

Obras públicas importantes van de a poco modificando su perfil como es el caso de la prolongación del Bv. España hacia la Universidad, la refuncionalización del viejo Hospital Pasteur, las reformas en el Parque Pereira y Domínguez, un nuevo puente sobre el río o la obra de desagüe que desemboca en la costanera, etc. 

Estos y otros ejemplos sumados a lo que cotidianamente genera y propone la actividad privada hablan de una ciudad pujante y en permanente crecimiento. 

Pero son propuestas de carácter espasmódico, que surgen sin un plan previo, sin un marco de referencia. Por ello es imposible enmarcar todas estas acciones dentro de una mirada más global, en el marco de un proyecto articulado con miras al futuro. El progreso es indetenible e irremediable en cualquier sociedad, el tema clave es optimizar los recursos para que las acciones se articulen y hagan más eficaces sus resultados. Nuestra formación cultural tiene que ver mucho con las obras, con lo tangible, lo visible. Pero también es importante construir desde el pensamiento, sobre todo cuando se habla de pensar el futuro. “Imaginar” también es construir.

En este sentido, son pocas las acciones públicas y/o privadas tendientes a la articulación de esfuerzos y la definición de planes estratégicos concretos. Esto es fundamental a la hora de captar más y mejores inversiones para la ciudad y propender a una mayor transparencia en la gestión pública. Un marco de referencia que puede tomar cualquier inversor interesado en invertir sus recursos en la ciudad y región, es allí donde se debe trabajar desde el gobierno y las entidades representativas de la producción y el pensamiento como una forma de contribuir al diseño de políticas públicas más previsibles y consistentes. Una nueva crisis económica no puede ser excusa para no ponerse a pensar hacia dónde vamos, cuáles serán nuestras prioridades y objetivos estratégicos desde el punto de vista comunitario. Está demostrado que las comunidades que se desarrollan mejor son aquellas que lo concretan. Cuando miramos nuestro entorno observamos que vivimos en una región con muchas fortalezas, el tema es que en muchos casos se acciona de manera desarticulada e ineficiente, casi imprevisible. El desafío de los tiempos que vienen tiene que ver con eso, en cómo pensar una ciudad y una región en el marco de una nueva economía, de una nueva forma de relacionarse y producir. Para eso no hay excusas, solo ponerse a trabajar… y pensar.

El portal de negocios más leído!