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26.06

VILLA MARÍA, CÓRDOBA

22.03.2019 Columnista

¿Cómo es el nuevo plan para bajar la inflación?

¿Cómo es el nuevo plan para bajar la inflación?

A partir del 1° de octubre del 2018 nos encontramos con un nuevo esquema de política monetaria, que aún hoy en día parece que resulta difícil de comprender.

Guido Sandleris es el actual presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), quien se tomo la tarea de suceder a Luis Caputo, luego de una brutal crisis cambiaría que derivó en la gran devaluación del peso. Con tan solo una semana en el cargo y con la aprobación del FMI, se dio a conocer su política monetaria que combina tanto una “Meta de Base Monetaria” (MBM) con “Zonas de No intervención” (ZNO) en el mercado mayorista del dólar.

Por un lado, “Meta de Base Monetaria” quiere decir que el BCRA se compromete a que la suma entre el dinero circulante en manos de la población y el dinero de los bancos depositados en el BCRA se mantenga acorde a los objetivos que la misma entidad se propone con el fin de “bajar la inflación y recuperar un ancla nominal para la economía” (BCRA).

En este sentido, el BCRA determina su objetivo de promedio mensual de base monetaria y mediante la licitación de Letras de Liquidez (Leliqs), un titulo de deuda a 7 días de plazo que se negocia solo con entidades bancarias, absorbe el dinero a cambio de intereses para llevar a la base monetaria al valor deseado. El monto a licitar se mantiene fijo, de esta manera el Banco Central mantiene las cantidades de dinero y negocia tasa de interés.

La MBM varia mensualmente debido a ajustes estacionales de demanda de dinero como ocurrió en el mes de diciembre, y también por compras/ventas de divisas debido que a cambio paga/recibe pesos, estos pesos que recibe pasan a formar parte de la base monetaria, con lo cual aumentan la meta preestablecida para el mes en transcurso, como sucedió en enero y febrero del 2019.

Esto resalta dos aspectos de central diferencia con respecto a la política monetaria de “Metas de Inflación” aplicada por Sturzenegger a finales del 2016. En primer lugar, el BCRA ya no estima una inflación anual objetivo, en esta nueva etapa se busca que la base monetaria se mantenga constante, el éxito o fracaso del cumplimiento de su objetivo se determina de manera mensual. En segundo lugar, y quizás la diferencia crucial entre ambos modelos, al determinar la cantidad de dinero en la economía el BCRA no determina directamente la tasa de interés, en este esquema la tasa de interés es la variable que ajusta de manera diaria, por lo tanto, es muy probable que veamos una gran volatilidad de tasa en el desarrollo de esta política monetaria. 

Por otro lado, tenemos una regla de política cambiaría que determina de manera exacta diariamente el valor de la cotización del dólar en la que el Banco Central está obligado a comprar/vender montos predeterminados si el valor se encuentra por debajo/encima de la ZNI. Si la cotización se encuentra dentro de la ZNI no se puede actuar con la venta de reservas para influir de manera directa sobre el valor del dólar en el mercado mayorista.

Parece ser que el actual directorio del Banco Central tomó notas sobre los errores del esquema de metas de inflación, aplicando recaudos sobre el atraso cambiario que pueda generarse por situaciones de altas tasas y la llegada de capitales externos buscando la rentabilidad en pesos, generando una caída en el valor del dólar transitorio para que, una vez lograda la ganancia, reviertan la operatoria y demanden dólares y suba la cotización de manera brusca. 

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