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08.04

VILLA MARÍA, CÓRDOBA

26.03.2020 Vida y Estilo

Una Postura Optimista Frente a la Adversidad (Reflexiones en tiempos de pandemia)

Las condiciones provocadas por la pandemia de COVID-19 aquí en los Estados Unidos y en todo el mundo están forzando cambios de comportamiento dramáticos que eran impensables meses o incluso semanas atrás. Acá en California, tuvimos una primera prueba de condiciones extremas afines del año pasado cuando experimentamos varios días de interrupciones de energía, como resultado de los grandes incendios en esta zona del norte de California. Sin embargo, esas condiciones, por difíciles que fueran, estaban focalizadas geográficamente, duraron solo unos 3 o 4 días y afectaban mínimamente nuestras interacciones sociales (al menosdurante el día). Además, aquellos con medios económicos podían "escapar" a otras áreas lejos del humo y las interrupciones de energía.

Ahora, estas oportunidades de "escapar" no existen. Todos estamos afectados. Todas las clases
socioeconómicas, grupos étnicos, razas, edades y religiones se ven igualmente afectadas, y nadie puede cambiar el resultado. Además, no tenemos ningún lugar adonde ir, ya que la pandemia del virus COVID-19 es global, y nuestro movimiento está generalmente restringido. El miedo también juega un papel importante en todo esto, ya que la amenaza persistente de un virus invisible y altamente contagioso ha llevado a naciones poderosas como China o Estados Unidos a sentirse impotentes.

A medida que más y más negocios cierran para evitar el contagio de sus empleados y nuevas reglas
limitan nuestra movilidad, requiriendo que muchos de nosotros trabajemos desde nuestros hogares, nos vemos obligados a reevaluar y quizás repensar nuestros comportamientos. Sin duda nuestras rutinas habituales se ven afectadas de múltiples maneras. En medio de todos estos cambios impuestos a nuestras vidas, propongo que consideremos algunos aspectos positivos:

a. Tendremos más tiempo libre. Muchos de nuestros movimientos diarios, incluidos los desplazamientos para hacer las compras, visitar el gimnasio, ir al cine, al restaurante o tomar un café, etc., han sido restringidos por decreto, y tenemos una ganancia neta de varias horas al día, disponible para ser reasignadas a otras actividades.

b. Pasaremos más tiempo dentro de nuestras viviendas. La mayoría de nosotros pasaremos una
cantidad enorme de tiempo en casa, dándonos una oportunidad única para redescubrir a las personas con quienes compartimos nuestro techo, y también con aquellos con quienes compartimos paredes o cercas. Tendremos oportunidades de reencontrarnos con todas las cosas que hemos acumulado en nuestros armarios a lo largo de los años y decidir lo qué realmente necesitamos.
Podremos reconectarnos con nuestros familiares, cercanos o lejanos, que posiblemente están
enfrentando enormes desafíos durante estos tiempos extraordinarios. Tendremos la oportunidad de
dejar de lado roces y fricciones pasadas, evaluar lo que es esencial y expresar nuestra solidaridad y
preocupación genuina con otros que más necesitan de nuestro apoyo.

c. El temor a lo desconocido nos empujara a revalorizar nuestras relaciones. La pandemia afectará a
todos de algún modo. Algunos de nosotros podemos temer los posibles impactos en la salud, mientras que otros temerán las pérdidas económicas en nuestros ingresos y / o ahorros. Todos estamos afectados. Esta es una oportunidad de revalorizar nuestras relaciones sociales y ayudar a
nuestras comunidades, y en el proceso redescubrir fuentes verdaderas de fortaleza como el mejor
antídoto contra nuestros temores.

d. Quedarse en casa no significa una vida sedentaria poco saludable. No tenemos que reducirnos a
estados vegetativos. En realidad, podemos comer más sano (y más barato) en casa que fuera de nuestras casas, también podemos dormir esa hora extra que nunca estuvo disponible, hacer ejercicio y mejorar nuestra calidad de vida a pesar de las severas limitaciones.

e. Podemos usar el tiempo extra para volver a conectarnos con nuestro ser interior y nuestras
creencias religiosas y espirituales. La mayoría de nosotros anhelamos que nuestras vidas esten llenasde sentido y propósito. Digo esto guiado por mi convicción de que muchos de nosotros deseamos, como Aristóteles enseñó, "una vida bien vivida", que trascienda para ser parte de algo más grande, mejor y más perfecto.
¡SI! Nuestras vidas se han visto alteradas, nuestro mundo se ha puesto patas arriba y es probable que, a raíz de esta pandemia, cuando pase, el mundo no volverá a ser el mismo. Para ser más claro una vez superada esta crisis no volveremos a la “normalidad” de hace 30 o 60 días atrás. Mi invitación es que aprovechemos esta oportunidad de transformación de manera proactiva, para que cuando esta crisis global haya sido superada, nosotros emerjamos con mentes, cuerpos y relaciones más saludables.
Hasta que nuestros caminos se crucen nuevamente - Carlos B.

Nota: Mantener una agenda de nuestras actividades diarias durante este periodo que estaremos en cuarentena,
nos hará responsables de cómo usamos nuestro nuevo tiempo libre. 

Carlos S. Baradello, PhD Alaya Capital Partners
Sausalito Ventures
Hult International Business School

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