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Como lo hacemos anualmente, en el primer número de CLAVES de cada año planteamos las proyecciones económicas del año que se inicia según nuestras expectativas y las opiniones de las consultoras más prestigiosas del país.
Además, a manera de rendición de cuentas, comparamos los resultados de lo que pronosticamos el año anterior con lo que realmente sucedió, para que nuestros lectores nos evalúen y saquen sus propias conclusiones.
LO QUE PASÓ EN EL 2024
NADIE LA VIO VENIR
Cuando uno compara lo que predecían los principales analistas económicos que releva el Banco Central a inicios del año pasado, puede concluir que Milei superó ampliamente las expectativas. Inflación de casi el 50% de lo proyectado, dólar a un 65% menos del valor previsto. Un superávit comercial un 18% mayor y un superavit primario casi doce veces lo pronosticado.
Un ajuste que provocó una caída de la actividad, pero mejoró muchos números del estado en el pasado 2024.
Estos datos certifican aquella frase que hicieron famosa los libertarios acerca de que “NADIE LA VIO VENIR”. Ni hasta el mas osado economista o político esperaba un fin del 2024 con estos resultados y en un clima de cierta paz social
Mientras tanto, comparamos nuestra visión y lo que dijimos a principios de 2024 con los resultados en la mano:
DIJIMOS
Un año que se inicia en el contexto de un nuevo gobierno. Pero no es solo un cambio de color político, a juzgar por su discurso, Javier Milei pretende imprimir en la economía argentina cambios profundos. Desregulación, competencia, privatizaciones, eliminación de subsidios, dolarización, etc., son algunas de las medidas que el nuevo mandatario ha anunciado. Está claro que la economía argentina va a cambiar significativamente a lo que estábamos acostumbrados todos en estos últimos años.
PASÓ
EL DNU, la ley bases y medidas posteriores certifican estos hechos. La economía esta inmersa en un proceso de cambios que se verifican en los resultados obtenidos.
DIJIMOS
Lo que está claro es que Milei ha definido llegar al déficit “cero” lo antes posible, incluso previendo un superávit fiscal para 2024. Objetivo que parece innegociable al comienzo de su gobierno.
PASÓ
El superávit fue comercial y también financiero. Los vetos al ajuste de las universidades y jubilados hablan de lo innegociable de este objetivo.
DIJIMOS
Si la economía cambia, el protagonismo que tendrán sus actores también. Algunos que fueron ganadores en los últimos años pueden quedar sin sustentabilidad en sus negocios y se pueden abrir otras oportunidades que antes no existían.
PASÓ
Todo parece indicar que estamos en ese proceso.
DIJIMOS
Muchos sectores, políticos y económicos, se resistirán a estos cambios y eso le pone incertidumbre al futuro, teniendo en cuenta la endeblez política de Milei si de legisladores o gobernadores se trata. Hay muchos intereses en juego que se fueron consolidando en un modelo de país que lleva décadas y que se resisten a cambiar.
PASÓ
Las resistencias fueron importantes, sobre todo en el Congreso y en la primera parte del año. No impidieron el avance de las políticas de Milei.
DIJIMOS
Los sectores de peor desempeño serán aquellos cuya demanda depende principalmente del mercado interno. Esto se debe a que, durante la corrección de precios relativos y la consecuente aceleración inflacionaria, los ingresos reales caerán fuerte; caída que se sumará al deterioro de los últimos años. A esto se le sumará una caída más pronunciada de los salarios públicos en los próximos meses, fruto del ajuste. La perspectiva para los sectores que dependen del mercado externo es mucho más favorable (agro, minería, servicios basados en el conocimiento, petróleo, gas) como consecuencia de la fuerte devaluación y la gradual normalización en el flujo de las importaciones, entre otras cosas.
PASÓ
Los sectores ligados al estado y vinculados al consumo interno sufrieron más el ajuste que los que están vinculados al sector externo.
DIJIMOS
También es muy posible que una mejora en la economía se sienta más rápido en el interior del país, y en especial regiones como la nuestra, como consecuencia del impacto del sector agropecuario.
PASÓ
El impacto del ajuste fue más fuerte en el AMBA que en la mayor parte del interior del país.
DIJIMOS
El gobierno en el año 2023 aumentó el tipo de cambio más que la inflación, para este año posiblemente ocurra lo inverso. Si la economía tendrá por delante un escenario recesivo, sin emisión de pesos, habrá menos demanda de dólares. Si a esto le sumamos una mayor oferta de dólares por más exportaciones como consecuencia de la cosecha y combustibles, el precio de la moneda norteamericana no se visualiza creciendo en términos reales este año.
PASÓ
Un dólar libre que creció solo el 20% contra una inflación en pesos del 118%.
DIJIMOS
Esta situación puede producir una inflación en dólares en muchos productos y servicios. Las propiedades en dólares subirán, las acciones y los bonos pueden seguir subiendo su cotización, mostrando una ganancia en dólares muy importante.
PASÓ
Alta inflación en dólares que nos convirtieron en el país mas caro de la región. Los inmuebles iniciaron una recuperación de precios y las acciones y los bonos “volaron”.
DIJIMOS
Como sugerencia final se podría decir que en el mundo de los negocios hay que estar muy atentos a todos los cambios que se vienen. Una distracción puede producir pérdidas inesperadas, como también una acertada decisión, buenas ganancias.
PASÓ
El que no la vio, aunque sea un poco más tarde, perdió o dejó de ganar en el 2024.
LO QUE VIENE EN EL 2025
Según lo que informa el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado por el Banco Central (enero 2025), esto es lo que pronostican los principales economistas de la City para este año:
Inflación anual 23 %
Dólar oficial $1.200 (dic 2025)
Nivel de actividad 4,6%
Balance comercial U$S 14.046 millones
Superavit primario $11.650.000 millones
NUESTRO COMENTARIO
Perspectivas de crecimiento
Luego de un año difícil, con un gobierno nuevo decidido a ajustar con una política de shock y con fuerte impacto negativo en el nivel de actividad, la mayoría de los analistas e instituciones económicas esperan una recuperación y crecimiento de la economía en el 2025. Lo llamativo es que el FMI no solo ha predecido un 5% de incremento del PBI este año, sino que espera la misma cifra para 2026. Y esto sí que es una buena noticia para la Argentina porque hace ya casi 15 años que no crecemos en forma neta. Un año de crecimiento y otro de caída ha sido la constante con un resultado nulo en el promedio. El otro dato relevante es la caída de la expectativa de inflación para este año. Según el gobierno expuso en el presupuesto presentado al Congreso, la tasa será del 18% anual. Los analistas en promedio esperan una inflación del 23 %. Entiendo que un valor entre ambas puede ser quizá el más cercano en el 2025.
La estrategia de Milei ya no es apalancar la actividad económica con un fuerte aumento del consumo a través de incentivar la demanda con gastos y aumentos salariales financiados con emisión, lo que provocaba una reacción solo de corto plazo y luego una posterior caída. El presidente expresó que ya no habrá expansión del gasto público en un año electoral. Ahora la base del crecimiento esta puesta en la inversión y productividad de sectores vinculados a la exportación como energía, campo, minerales y economía del conocimiento.
Esto hace más lenta la recuperación interna, y más sectorizada, pero mucho más genuina y sostenible en el tiempo. Para esto es importante la estabilidad económica pero también la baja de impuestos y una mayor eficiencia productiva en las empresas. Una situación que posiblemente no todas podrán afrontar en el marco de mayor competencia externa. Esto puede llevar a una reconversión de empresas que traiga como consecuencia una mayor desocupación, por lo menos en una primera instancia.
Con un frente interno más consolidado y un ajuste realizado mayormente en el 2024, está claro que el mayor limitante a la política de Milei este año estará en el sector externo. Por un lado, la posibilidad de que ingresen inversiones por el RIGI o un acuerdo con el FMI que aumente reservas y posibilite salir del cepo. También las políticas a implementar por Trump, la situación de Brasil, el apoyo del FMI y la suerte de la cosecha en términos de precios y rindes, serán factores claves que impactarán en nuestra economía y que hay que seguir con atención.
La gran apuesta del gobierno será salir del cepo, bajar el riego país y retornar a los mercados de crédito, para relajar presiones sobre las reservas que siguen en terreno negativo, a pesar de las compras del año.
Consumo en recuperación
En este contexto, la recuperación del consumo será paulatina, pero mas lenta que en otras ocasiones por la caída del poder adquisitivo del salario que se irá recuperando con la estabilidad y una mayor oferta de créditos bancarios. Está claro que más allá de los sectores más dinámicos mencionados anteriormente, el comercio y la industria en general vincularán el crecimiento de su actividad más a lo que suceda en el mercado interno.
Los dilemas del ahorrista
Un verdadero desafío para aquellos que están vinculados a la inversión financiera tradicional (plazo fijo/dólar). Ahorrar en dólares billete fue una respuesta a la inseguridad jurídica y la constante devaluación de la moneda. En un contexto de estabilidad económica y del sistema financiero, esto ya no sucede. Será importante diversificar la inversión y darle mayor protagonismo a nuestra moneda en relación al billete norteamericano. Si no aparece un “cisne negro” vamos a una economía más cara en dólares y esto afecta decisiones de ahorro e inversión futuros. La buena noticia es que el sistema bancario como el mercado de capitales ofrece una diversidad de opciones importante y una mayor facilidad de acceder a ellos por medios virtuales. Se recomienda no dejar “dormir” los billetes sin ningún tipo de rendimiento financiero.
Nuestra región
El interior del país está favorecido con este gobierno en relación al AMBA. Reajuste de tarifas atrasadas, quita de subsidios, menor gasto público y caída del consumo interno son factores que avalan esta afirmación. Si a esto le sumamos la dinámica del sector agropecuario y la importancia de la lechería en nuestra región, podemos afirmar que estamos ubicados en una geografía de privilegio respecto de otras zonas del país. De todas formas, muchas empresas se verán afectadas por los cambios económicos y será su desafío reconvertirse para acomodarse a mejores perspectivas. El sector público cada vez tiene menor injerencia por falta de recursos, por lo tanto, será importante la inversión de recursos privados para financiar esta reestructuración.
En resumen, la economía argentina estará mejor según la mayoría de las predicciones, pero esto no quiere decir que todos los argentinos lo vamos a estar. Dependerá mucho de dónde está parado cada uno y lo que hagamos para adaptarnos a estos nuevos desafíos.
Con menos “papá estado” y más esfuerzo personal será el signo del año por venir. Ni más, ni menos.
Cr Alberto Costa
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